Saltar al contenido principal
Paso 3 de 4

Implementación

La fase de implementación es donde el diagnóstico y el plan se convierten en realidad operativa. Aquí no entregamos un informe y nos vamos: trabajamos codo a codo con el equipo para instalar las herramientas, los procesos y la cultura de gestión financiera que tu empresa necesita.

¿Qué implementamos?

Cada empresa es diferente, pero hay bloques de trabajo que aparecen en casi todos los proyectos. Los adaptamos a la madurez financiera, el tamaño y los objetivos de cada cliente.

  • Sistema de control de gestión: presupuestos, desviaciones y cierres mensuales
  • Dashboard de KPIs financieros en Power BI (actualización automática)
  • Modelo de tesorería: previsión semanal de cobros y pagos
  • Proceso de reporting directivo mensual con indicadores clave
  • Mejora de procesos administrativos: facturación, recobro, pagos a proveedores
  • Estructura de costes analíticos por línea de negocio o proyecto
  • Apoyo en negociaciones con bancos y búsqueda de financiación
  • Implantación o mejora del ERP/software contable si es necesario

¿Cómo trabajamos durante la implementación?

La dedicación varía según el proyecto, pero habitualmente la fase de implementación implica entre 2 y 4 días de trabajo al mes, combinando reuniones de trabajo con el equipo directivo, sesiones de formación para el personal financiero-administrativo y trabajo autónomo de modelización y análisis. Toda la comunicación queda documentada y los entregables son propiedad de la empresa.

¿Cuánto dura esta fase?

Depende de la complejidad del plan de acción y la disponibilidad del equipo interno. En proyectos estándar, la fase de implementación dura entre 3 y 6 meses. En empresas con mayor madurez organizativa, puede completarse antes. El objetivo es que al final de esta fase, la empresa tenga las herramientas y los procesos instalados y funcione de forma autónoma, aunque con supervisión mensual.

El factor humano: más que herramientas

Instalar un dashboard de Power BI es fácil. Lo difícil es conseguir que el equipo directivo lo use para tomar mejores decisiones. Por eso, dedicamos tiempo a explicar los datos, a responder preguntas y a construir una cultura de gestión basada en números. Sin esa parte, las herramientas acaban abandonadas en dos meses.

Los cambios financieros reales se construyen en la implementación

No basta con saber qué hay que hacer. Hay que hacerlo, medirlo y ajustarlo. Ahí es donde está el valor real del CFO externo.

Hablemos de tu empresa
HABLEMOS